La instalación eléctrica de la finca tiene un límite de potencia que no admite tener el termotanque, el aire acondicionado y la heladera encendidos al mismo tiempo. Durante años lo manejamos a mano: antes de encender el calefón, apagabas el AC. Si llegabas a casa y encendías el AC, recordabas apagar el calefón.

Eso se rompe en cuanto hay más de una persona usando la casa. Así que lo automaticé en Home Assistant con lo que se llama interlock eléctrico: un mecanismo de exclusión mutua que garantiza que solo uno de los tres circuitos puede estar activo al mismo tiempo.

Los tres circuitos involucrados

La prioridad es: si encendés calefón o AC, la heladera cede. Cuando el calefón o el AC terminan su ciclo (consumo cae por debajo de un umbral), la heladera vuelve a encenderse automáticamente.

La automatización de exclusión mutua

Para cada circuito hay una automatización que apaga los otros dos al encenderse:

trigger:
  - platform: state
    entity_id: switch.calefon_socket_1
    to: "on"
action:
  - service: switch.turn_off
    target:
      entity_id:
        - switch.cocina_socket_1
        - switch.breaker_switch

Lo mismo para el AC y para la heladera. Seis automatizaciones en total, dos por circuito: al encender cada uno, apaga los otros dos.

El problema de la restauración

El interlock puro tiene un defecto: cuando el calefón termina de calentar, la heladera sigue apagada. Alguien tiene que acordarse de volver a encenderla, que es exactamente el problema que queríamos eliminar.

La solución fue agregar dos automatizaciones de vigilancia que monitorizan el consumo:

Vigila Calefón: si el consumo del termotanque cae por debajo de 100 W durante 5 minutos consecutivos (terminó de calentar), apaga el switch del calefón y enciende la heladera.

Vigila AC: si el consumo del breaker del AC cae por debajo de 0,1 kW durante 5 minutos (el AC se apagó o entró en modo espera profunda), apaga el breaker y enciende la heladera.

trigger:
  - platform: numeric_state
    entity_id: sensor.calefon_power
    below: 100
    for:
      minutes: 5
condition:
  - condition: state
    entity_id: switch.calefon_socket_1
    state: "on"
action:
  - service: switch.turn_off
    target:
      entity_id: switch.calefon_socket_1
  - service: switch.turn_on
    target:
      entity_id: switch.cocina_socket_1

Un detalle importante: los sensores de consumo

Este sistema depende de tener sensores de potencia en los enchufes. En mi caso son enchufes inteligentes Tasmota con monitoreo de energía. Sin eso, las automatizaciones de vigilancia no pueden saber cuándo terminó el ciclo.

Si no tenés sensor de consumo en el calefón, podés usar un timer fijo (encender por N minutos), pero perdés la capacidad de detectar cuándo realmente terminó de calentar.

El resultado (y una confesión)

Lleva varios meses funcionando sin intervención manual. La heladera nunca estuvo apagada más de lo necesario, nunca se disparó el diferencial por sobrecarga, y nadie tuvo que acordarse de apagar nada antes de encender otra cosa. Es el tipo de automatización que, cuando funciona bien, se vuelve invisible.

Dicho esto, hay que ser honesto: lo que arrancó como un parche temporal, a la espera de poder rehacer la instalación eléctrica de la casa (extremadamente vieja), se está convirtiendo en algo permanente. Soy consciente de que no debería ser así. La solución correcta es una instalación eléctrica nueva con la capacidad adecuada. Pero no es una prioridad ahora, y mientras tanto la Raspberry Pi con Home Assistant lo está gestionando bien.

El software reemplazando infraestructura mientras la infraestructura espera. No es la primera vez, no va a ser la última.