De pulpa dulce y aromática, típico de Mendoza. Se cultiva en poca cantidad, intercalado entre el zapallo inglés como polinizador natural.
También conocido popularmente como cokena o coreano— es en realidad el tradicional zapallo anco (Cucurbita moschata). Se cultiva principalmente en el este mendocino y en Lavalle, donde es la variedad más comercializada.
Su simpático apodo "coreano" nació en los años 70: coincidiendo con la mayor difusión de este cultivo en el país, llegaron colonias coreanas a la región central de Argentina y la gente terminó asociando el nombre, aunque botánicamente no tengan relación. En verdad, el anco es de origen puramente americano, con registros arqueológicos de su cultivo desde muchísimo antes. Por su parte, el nombre Coquena proviene del quechua (significa "calabaza") y le da identidad propia a este fruto, estrechamente arraigado en la cocina cuyana.
En la cocina
Es un zapallo alargado, de cáscara muy fina y pulpa abundante de un color amarillo-naranja intenso. Su textura es firme y su sabor notablemente más dulce que el del zapallo inglés.
Esa dulzura natural lo vuelve sumamente versátil:
Sopas y cremas: la pulpa se mantiene perfecta sin deshacerse del todo.
Guisos y estofados: complementa de maravilla los platos de carne.
Al horno: adquiere un gusto irresistiblemente dulce y caramelizado.
Purés y dulces: es el elegido para acompañar carnes, preparar platos suaves para los más chicos o elaborar mermeladas caseras.
Aporte nutricional
Como buen representante de los moschata, es una fuente excelente de vitamina A (aporta más del 60% del valor diario cada 100 g en forma de betacaroteno), potasio, fibra y antioxidantes carotenoides. Diversos estudios científicos señalan a estas variedades como aliadas en la prevención de la hipertensión y la diabetes, destacando además sus propiedades antiinflamatorias. Sumado a la fácil digestión de su pulpa, es uno de los primeros zapallos recomendados en la alimentación de bebés y niños. Nota: este ejemplar se entrega únicamente con cáscara.
Un cultivo de compañía
Este es el zapallo del que plantamos menos superficie. La mayor parte de nuestra siembra está destinada al zapallo inglés, y el Coquena se intercala entre esas plantas en menor cantidad cumpliendo un doble propósito. Las cucurbitáceas necesitan polinización cruzada por insectos —especialmente abejas— para cuajar sus frutos, y tener distintas variedades floreciendo juntas mejora notablemente ese proceso. Así, el Coquena hace un trabajo silencioso entre los surcos durante toda la temporada, regalándonos al final su propia cosecha: chica, muy dulce y disponible solo por tiempo limitado.